República Bolivariana de Venezuela
Miércoles, 20 de Septiembre de 2017
Sala de Prensa > Noticias
Noticias
17 de marzo de 2013
CNE rechaza declaraciones irrespetuosas sobre el sistema electoral venezolano

Presidenta del Poder Electoral, Tibisay Lucena Ramírez

Hemos visto las declaraciones infelices de la señora Roberta Jacobson, secretaria de estado adjunta para América Latina, cuyo contenido injerencista e irrespetuoso rechazamos contundentemente.

Dijo la señora Jacobson que en Venezuela las elecciones deben ser justas y libres, haciendo creer tendenciosamente que las elecciones venezolanas no cumplen con esas condiciones fundamentales. El sistema electoral venezolano tiene el reconocimiento nacional e internacional. Nacionalmente, por la confianza en el sistema electoral que tienen las electoras y los electores. Internacionalmente, por la fortaleza y robustez que se le reconoce, incluyendo al ex presidente Carter cuando dijo: “Venezuela cuenta con el mejor sistema electoral del mundo”.

Son temerarias las declaraciones, especialmente viniendo de donde vienen cuando sabemos que el sistema electoral de Estados Unidos es un sistema frágil, inseguro y cada día más excluyente de minorías y sectores populares. En este sentido queremos decir:

En Venezuela tenemos un sistema electoral que garantiza la decisiónsoberana de los electores y las electoras porque es auditado en todas sus fases (antes, durante y después). En Estados Unidos, el sistema no es auditado. En ese país, grupos de ciudadanos y ciudadanas han estado luchando para que se les permita auditar después de la votación entre 3% y 5% de las máquinas. Como saben, en Venezuela, auditamos el 54% de las mesas electorales al final de la jornada en la auditoría ciudadana.

La solidez e integridad del sistema electoral venezolano se basa en todas estas auditorías que permiten que un sistema, más que una plataforma tecnológica, sea el instrumento de expresión de soberanía de todo un pueblo. Por eso nos aseguramos que todas y cada una de sus partes sean auditadas y que el código fuente de las máquinas sea revisado. En Estados Unidos las empresas mantienen el control del sistema automatizado como un secreto,  ni siquiera tienen acceso al código fuente las instituciones responsables en los estados y condados que hacen las elecciones.  En algunos casos, cuando se transmiten los resultados se hace sin ningún tipo de encriptamiento que los resguarde. Eso es impensable en Venezuela.

Ha sido la política de este Poder Electoral, como cumplimiento constitucional, la expansión de los derechos políticos de las venezolanas y los venezolanos y en ese sentido, acabamos con la oprobiosa brecha de exclusión que había en el registro electoral. La jornada de votación se extendió desde las cuatro hasta las seis de la tarde por mandato legal. Los centros de votación se acercaron a los electores y las electoras para que tengan más oportunidades de ejercer su derecho al sufragio. En EEUU aproximadamente el 25% de los jóvenes en edad de votar están excluidos y excluidas del registro electoral. Sólo en el año 2012 en más de 40 estados se intentó pasar una ley que restringe el acceso al registro electoral y en otras se acortaron las horas de votación y en otras el acceso y oportunidad del acto de votación.

El Poder Electoral, por otro lado, no da proyecciones. Sus boletines reflejan resultados oficiales, contando voto por voto, a pocas horas de realizada la elección.  No se trata de encuestas a boca de urna ni proclamaciones por parte de medios de comunicación. En la penúltima elección presidencial que ganó el presidente Obama, los resultados oficiales se emitieron casi dos meses después de la elección. En Estados Unidos hemos visto como losresultados los dan empresas privadas de comunicación. basados en encuestas a boca de urna y no en resultados oficiales.

Los señalamientos de Jacobson muestran claramente su desconocimiento de la Constitución de nuestro país. Déjeme decirle que en Venezuela somos nosotros, el Poder Electoral, y no el gobierno,  como irresponsablemente usted afirma, quien invita o no a acompañantes internacionales a los procesos que organizamos.  Ha sido una decisión del Poder  Electoral desarrollar una política soberana de respeto en esta materia que supera el tutelaje y la subordinación de unas republicas frente a otras.

Nuestro sistema es uno de los más abiertos al mundo. Más de 3.000 acompañantes internacionales en 17 procesos es un hecho político que supera cualquier cuestión de “gusto”. Consideramos que esta es una verdadera provocación. Que en este momento tan complejo como el que vive el país, esta subsecretaria haga una declaración tan irrespetuosa con nuestro sistema electoral, muestra claramente sus intereses. Hablamos de un Estado que nunca ha permitido la observación y acompañamiento y mucho menos se ha abierto a la cooperación del saber internacional en materia electoral, tal y como le ha sido ofrecida en reiteradas oportunidades como una forma de superar los vergonzosos escollos de su sistema electoral. Siempre hemos estado dispuestas  para ayudar  en  la superación de sus profundas fragilidades electorales, en la superación de las múltiples dudas que tienen sus resultados.  De allí que sea tan indignante cómo aquellos que no permiten observación o acompañamiento alguno se pronuncien de manera tan grotesca sobre las supuestas necesidades de otros. ¿Cómo es que exigen observadores a otros y ellos mismos no se dejan observar?

Afirma Jacobson que “espera” sea posible la observación local y que los observadores “tengan permiso para cumplir su función”. Bien es sabido, en el país y en el mundo, que hasta ahora nuestros procesos electorales han contado con observadores nacionales, ellos sí ejerciendo la soberanía que les corresponde como venezolanos y venezolanas. Han sido más de 10.000 ciudadanos y ciudadanas corresponsables con su democracia. Allí están cientos de páginas de los informes entregados en los que encontramos útiles críticas, pero también múltiples reconocimientos al sistema.

Cuando Jacobson afirma que será difícil tener elecciones limpias y transparentes y desconoce las fortalezas de nuestro sistema electoral,  nos preguntamos: ¿Qué esconde este comentario impertinente de EEUU?¿Será que se trata de alguna instrucción para algún sector de la política  interna? Porque las similitudes entre estos comentarios con los de aquellos que no apuestan por la vida democrática ni creen en los mecanismos electorales en este país, son pasmosamente evidentes.

¿Creen que los resultados electorales en Venezuela pueden ser deslegitimados desde un escritorio lleno de ignorancia, prejuicios racistas y descalificaciones?

Los resultados electorales en Venezuela son legítimos porque  verdaderamente expresan la voluntad soberana del pueblo.  Esto es reconocido porque es un hecho probado, auditado, verificado hasta la saciedad. No es la imposición de nadie, ni la apreciación de ninguna particularidad. Es el producto del concurso de un esfuerzo nacional que involucra en primer lugar a las electoras y los electores, pero también a infinidad de técnicos electorales de nuestra institución y de las organizaciones con fines políticos y que desde hace muchos años participan activamente en estos procesos de auditorías al sistema electoral.

Sepan que los venezolanos y las venezolanas, junto con sus instituciones, vamos a defender nuestra democracia frente a cualquier agresión, externa o interna, hemos sido nosotros quienes construimos la democracia más palpitante de América Latina y no será la prepotencia de unos pocos quienes pongan en riesgo la estabilidad de este país. El 14 de abril habrá elecciones limpias, transparentes y justas porque así lo decidió el pueblo venezolano hace más de 14 años cuando aprobó su Constitución. El Poder Electoral garantiza los resultados y la expresión soberana del pueblo de Venezuela.